La historia detrás del especialista en remo Juan Carlos Cabrera

Webmaster 26/07/2016



Para Juan Carlos Cabrera, participar en los Juegos de Río de Janeiro 2016 significa cumplir el sueño que todo atleta tiene desde que se inicia en el deporte. También es motivo de orgullo, por representar a México en una justa atlética tan importante a nivel mundial. Pero, sobre todo, es la oportunidad de lograr el mejor resultado de su carrera deportiva.

Antes de comenzar en el remo con el equipo de la UNAM, Juan Carlos jugaba futbol americano. De aquella época en que practicaba con 50 jugadores y tenía seis entrenadores, al día de hoy que rema en solitario para el equipo de la Secretaría de Marina, aplica la enseñanza del segundo esfuerzo: cuando ya va muy cansado, cuando su cuerpo parece no poder, entra entonces su mente a recordarle que siempre hay una nueva posibilidad de hacer bien las cosas.

Así lo vivió durante todos estos meses en que se esforzó para lograr la clasificación a la cita en Río de Janeiro, donde hubo días buenos y otros en los que nada salió. Ahora que repasa su recorrido, se da cuenta de que, más allá de las jornadas felices y las complicadas, lo mejor fue el día a día: la búsqueda, el camino de la preparación, donde los días buenos sirvieron para saber que avanzaba en su camino y, los malos, para analizar lo que estaba pasando y mejorar en equipo, con el apoyo de sus entrenadores.

Con experiencia en Juegos Centroamericanos (Veracruz 2014) y Panamericanos (Guadalajara 2011 y Toronto 2015), Juan Carlos se ubicó en el lugar 13 de 42 en el Mundial de Francia 2015 y logró el Primer Lugar en el Preolímpico de Valparaíso, en marzo de 2016, resultado con el que obtuvo su clasificación a la justa olímpica del verano, para la cual tiene muy claro su objetivo:

“Tenemos que empezar con 6:50-6:48 (minutos) y de ahí para abajo, puesto que el nivel va a subir. Terminamos el año pasado en 6:48 en el Mundial: supongo que habrá que buscar 6:45, un rango en el que seamos competitivos, porque el nivel sube para Juegos Olímpicos. Estamos buscando estar entre los 10 primeros lugares. Es posible, es un parámetro posible”.


Hace cuatro años que Juan Carlos cuenta con el apoyo de la Fundación Landsteiner por el Deporte. La relación comenzó en 2012, luego de que ganara un mundial de remo bajo techo, con lo que sus proyectos adquirieron otra dimensión, aunque para alcanzarlos hacían falta recursos económicos:

“Estoy muy agradecido de que llegaron a apoyarme, de que pusieron sus ojos en mí y por la confianza de creer en mí. Todo apoyo, para todo atleta, es de suma importancia. Apoyos como el de la Fundación Landsteiner te permiten tener la calma mental de decir ‘tengo con qué solventar ciertos requerimientos de mi entrenamiento’, y puedes concentrarte totalmente. Cuando alguien está poniendo la confianza en ti, hay que responder”.

Desde 2006, la Fundación Landsteiner por el Deporte impulsa el desarrollo de atletas mexicanos en diversas disciplinas, como es el caso de este destacado remero, propiciando las condiciones necesarias que les permitan participar en competencias de alto rendimiento y enaltecer el nombre de México en el escenario deportivo.

Mediante incentivos económicos permanentes, Landsteiner Scientific busca fomentar el crecimiento del deporte mexicano de alto rendimiento, con el fin de captar, desarrollar y apoyar a los atletas con posibilidades reales de obtener primeros lugares en competencias nacionales e internacionales.