Antibióticos, Automedicación y Resistencia

Webmaster 18/04/2017



Los antibióticos son medicamentos utilizados para prevenir y tratar las infecciones bacterianas. La resistencia a los antibióticos se produce cuando las bacterias mutan en respuesta al uso de estos fármacos. Son las bacterias, y no los seres humanos ni los animales, las que se vuelven resistentes a los antibióticos. La resistencia a los antibióticos hace que se incrementen los costos médicos, que se prolonguen las estancias hospitalarias y que aumente la mortalidad.

Los antibióticos sólo curan infecciones causadas por bacterias y sólo deben ser usados bajo estricta indicación y supervisión médica. Sin embargo, muchas personas usan los antibióticos cada vez que tienen tos, irritación de garganta, resfriado o fiebre, dado que los consiguen fácilmente en cualquier farmacia. La mayoría de estos síntomas son causados por virus, por lo tanto los antibióticos no sirven para curar este tipo de enfermedades; es decir, que los antibióticos sirven sólo para las infecciones causadas por bacterias y no por virus, de ahí la importancia de saber qué es lo que provoca la enfermedad.

Los antibióticos son útiles, pero su uso injustificado provoca resistencia bacteriana, esto quiere decir que los antibióticos son cada vez menos efectivos para combatir enfermedades infecciosas que realmente requieren su uso. Asimismo, ocultan síntomas y ocasionan asistencia tardía al médico, además de que pueden provocar reacciones adversas y gastos innecesarios. La resistencia a los antibióticos se acelera con el uso indebido y abusivo de estos fármacos y con las deficiencias de la prevención y control de las infecciones.

La automedicación con antibióticos, fue evidenciada por la epidemia de influenza A (H1N1) en el año 2009, pues muchos de los casos de esta enfermedad se complicaron por que el diagnóstico médico fue tardío, ya que los enfermos acudieron primero a las farmacias para buscar medicamentos que aliviaran sus síntomas y allí recibieron antibióticos sin receta médica, los cuales son inútiles para infecciones virales, como es el caso de la influenza. Por eso, aunque ya existía una disposición al respecto, la Secretaría de Salud decidió reforzarla, vigilando que ninguna farmacia venda un antibiótico sin receta médica.

La resistencia a los antibióticos puede aumentar si se interrumpe un tratamiento antibiótico antes de tiempo, debido a que la duración idónea de las tandas del tratamiento se ha estudiado ampliamente para poder prolongarlas solamente el tiempo justo para matar todas las bacterias. Al interrumpir un tratamiento antes de tiempo, los antibióticos podrían no haber matado todas las bacterias que causan la enfermedad y estas podrían mutar y desarrollar resistencias al tratamiento.

El Dr. Hector González Médico Internista nos dice que: “la resistencia a los antibióticos representa una amenaza grave para la salud mundial y el desarrollo humano, y va en aumento”. Además nos sugiere:

• Tomar antibióticos únicamente cuando los prescriba un profesional sanitario certificado, después de hacer los análisis necesarios
• No solicitar antibióticos si los profesionales sanitarios dicen que no son necesarios.
• Seguir siempre las instrucciones de los profesionales sanitarios con respecto al uso de los antibióticos.
• No utilizar los antibióticos que le hayan sobrado a otros.
• Prevenir las infecciones lavándose las manos, preparando los alimentos en condiciones higiénicas, evitando el contacto íntimo con enfermos, velando por la seguridad de las relaciones sexuales y manteniendo las vacunaciones al día.
• Nunca utilizarlos para el alivio de un resfriado común o una gripe, estas enfermedades requieren otro tipo de cuidado, como el reposo y la ingestión de líquidos en abundancia.
• Siempre que te receten antibióticos debes concluir el tratamiento que te indique el médico, pues es la única manera de acabar con las bacterias que perjudican tu cuerpo, y no crear resistencia en ellas.

Landsteiner Scientific® te recomienda consultar a tu médico, no automedicarte y utilizar productos que cumplan con todos los requerimientos sanitarios.