6 millones de personas a nivel mundial mueren por el consumo de tabaco cada año.

Webmaster 31/05/2017



El consumo de tabaco mata cada año a casi 6 millones de personas a nivel mundial, una cifra que, según las previsiones, aumentará hasta más de 8 millones de fallecimientos anuales en 2030 si no se intensifican las medidas para contrarrestarlo. De estos 6 millones, 5 son consumidores directos y más de 600,000 son no fumadores expuestos al humo ajeno. El humo ajeno es el que llena restaurantes, oficinas y otros espacios cerrados cuando la gente quema productos de tabaco como cigarrillos, bidis y pipas de agua. El humo del tabaco contiene más de 4,000 productos químicos, de los cuales se sabe que al menos 250 son nocivos, y más de 50 causan cáncer. El tabaquismo pasivo es causa de graves enfermedades cardiovasculares y respiratorias, entre ellas la cardiopatía coronaria y el cáncer de pulmón, en el adulto; de síndrome de muerte súbita en el lactante y de bajo peso al nacer en el feto.

El tabaquismo causa sufrimiento, enfermedades y fallecimientos, empobrece a las familias y debilita las economías nacionales. Obliga a aumentar el gasto sanitario y produce una reducción de la productividad. El consumo de tabaco es uno de los principales factores de riesgo de varias enfermedades crónicas, como el cáncer y las enfermedades pulmonares y cardiovasculares.

Solo 42 países, que representan el 19% de la población mundial, aplican las prácticas óptimas relativas a las advertencias gráficas, que comprenden la inclusión de advertencias en el idioma local y la exigencia de que ocupen, en promedio, al menos la mitad del anverso y el reverso de los paquetes de cigarrillos

La prohibición general de todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco permitiría reducir el consumo de tabaco en un 7%, aproximadamente, si bien en algunos países se podría lograr una disminución de hasta el 16%. Solo 29 países, que representan el 12% de la población mundial, han prohibido completamente todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco.

Los impuestos al tabaco son el medio más eficaz para reducir el consumo, especialmente entre los jóvenes y los pobres. Un 10% de aumento de esos impuestos reduce el consumo de tabaco aproximadamente un 4% en los países de ingresos altos y un 5% en los países de ingresos bajos o medios. A pesar de ello, establecer impuestos altos al tabaco es una medida poco frecuente. Sólo 33 países, que representan el 10% de la población mundial, tienen impuestos sobre el tabaco que superan el 75% del precio al por menor. En México a partir de enero de 2011, la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados aprobó las modificaciones a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al tabaco, al cual se aumenta 5 pesos por cajetilla de 20 unidades. Este aumento se sumó a los 2 pesos de incremento pactado en 2010, de tal suerte que desde 2011, las cajetillas de 20 cigarrillos cuestan 7 pesos más para el consumidor final.

La nicotina que contienen los cigarros de tabaco es la segunda sustancia psicoactiva que más consume la población mexicana. La prevalencia de consumo de tabaco en la población mexicana de 12 a 65 años registrada en 2011 es de 21.7%, lo que equivale a 17.3 millones de personas, de los cuales 12 millones son hombres y 5.2 millones son mujeres.

La edad de inicio en el consumo de tabaco en esta población (de 12 a 65 años) es de 20.4 años, en promedio y el consumo activo es de 6.5 cigarros al día en promedio. Un dato relevante es que el 11.4% de los fumadores (1.5 millones de personas), ya presentan dependencia al tabaco (1.2 millones son hombres y 300 mil son mujeres).

Por tales motivos y sumándose al Día Mundial sin Tabaco, celebrado hoy 31 de mayo, el Dr. Héctor González, Médico Internista, nos invita a crear conciencia de esta adicción y nos alienta a vivir sin tabaco, ya que, no solo los gobiernos son quienes deben redoblar los esfuerzos: todos podemos poner nuestro grano de arena para poner fin al consumo de tabaco en el mundo de forma duradera. Es posible conseguir compromisos individuales.