NUEVA YORK (Reuters Health) – Un nuevo estudio revela que meses después de la explosión de la planta nuclear Daiichi en Fukushima, Japón, los trabajadores del lugar y de un complejo cercano que permaneció intacto siguen teniendo altos niveles de estrés y depresión. Casi la mitad de unos 900 empleados de la planta Daiichi seguía sintiendo distrés (nerviosismo, desesperanza y depresión) entre dos y tres meses después del terremoto y el tsunami de marzo del 2011 que dañaron la planta.
Menos de un tercio de los trabajadores de Daiichi tenía síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT). Un coautor del estudio atribuyó estos efectos a las explosiones de la planta y otros factores de estrés laborales durante la emergencia, que duró semanas, y al temor de los empleados a perder la familia, los amigos y el hogar. Además, el doctor Takeshi Tanigawa, médico ocupacional de las plantas Daiichi y Daini, indicó que los trabajadores fueron objeto de discriminación en la comunidad después del desastre.
“Esperábamos que los trabajadores de Daiichi tuvieran (valores de estrés emocional) más altos que los de Daini por el mayor nivel de estrés que habían padecido por las explosiones de la planta y la liberación de radiación”, dijo Tanigawa, de la Escuela de Graduados de Medicina de Ehime University. “Pero la situación de los empleados de Daini tampoco era menor. Sus experiencias también habían sido horrendas. Habían trabajado día y noche para evitar la explosión (de la planta)”, sostuvo.
El equipo entrevistó a 885 empleados de la planta Daiichi y 610 del complejo de Daini en mayo y junio del 2011. En una escala mental de 0 a 24, en la que 13 ó más revelaba distrés, el 47 por ciento de los trabajadores de Daiichi y el 37 por ciento de los de Daini obtuvieron resultados elevados. El 30 por ciento de los empleados de Daiichi también tenían signos de TEPT, comparado con el 19 por ciento de los de Daini.
Haber sido evacuado por el tsunami, perdido la propiedad y enfrentar insultos o discriminación de la comunidad estuvieron asociados con una mayor posibilidad de padecer distrés psicológico, según publica el equipo en Journal of the American Medical Association. Evelyn Bromet, investigadora especializada en los efectos psicológicos de los desastres naturales del Centro Médico de Stony Brook University, destacó la calidad del estudio.
“Los resultados no sorprenden, porque el estrés de estos trabajadores es enorme y, claro, tiene su costo, pero demuestran empíricamente la utilidad de los programas adecuados de salud mental”, dijo Bromet por e-mail.

Fuente: Reuters por Genevra Pittman | Journal of the American Medical Association, online (Imagen: únicamente como ilustrativa al texto)
